viernes, 18 de mayo de 2012

Volver

Me caí mil veces, tropecé otras tanta no con la misma piedra...sino con piedras parecidas
No veía, andaba a tientas...
Entonces aparecés, me tomás de la mano comenzamos a caminar juntos, se siente tan bien caminar con vos, hablás hasta por los codos rompés el silencio  al que estaba acostumbrada con tus historias y tu risa... amo tu risa... se siente bien caminar con vos cuando me abrazás y tus brazos me cobijan, cuando cantás en mi oído y mis emociones brotan a flor de piel... se siente bien tan bien...
De pronto caras, voces, olores, nombres me empujan fuera del camino me detiene, me apartan de vos... no te alcanzo... seguís caminando.. no te alcanzo.
Grito tu nombre te detienes, volteas, miras el camino que recorrimos juntos estamos perdidos... tienes miedo, te detienes... estiras tus manos y esperas por mi... Sigue, adelante... te estoy esperando me dices...
Te estoy esperando.... tres palabras tan poderosas para mi... que esta noche me levanto... y voy otra vez hacia vos... no me suelte, no me defraudes, no me dejes caminar sola... tomemos un respiro, abracémonos y olvidémonos del mundo... volvamos a soñar...


Tomo tu mano... caminemos juntos.

jueves, 17 de mayo de 2012

Yo confieso...

Llueve, todo está en silencio, no hay luz de luna, estrellas ni grillos para armonizar el momento.
Llueve, todo está en silencio y puedo sentir el acompasado ritmo de mi corazón.
Llueve, todo está en silencio y de repente te sientas ante mi, me tomas las manos, me miras a los ojos y me pides que te explique... que te explique por qué, por qué te dejé morir...

Llueve, todo está en silencio, bajo la mirada, cierro los ojos porque no puedo, simplemente no puedo mirarte a los ojos y decirte de frente que...
No te conocía, nunca tuve la certeza de como eras. Trato de recurrir a pensamientos racionales, recuerdos de mi niñez, amores pasados, a mi amígdala cerebral en continua alerta roja, busco las palabras exactas para que me comprendas, pero no las encuentro. 
Insistes en preguntarme por qué, por qué te dejé morir, por qué me quedé inmóvil a tu lado mientras te veía desaparecer lentamente...

No lo sé, balbuceo.... 

Entonces me doy media vuelta y me sorprendo confesándote que... 

Nunca te conocí realmente, no sabía nada de vos, nunca antes te habías manifestado tan claramente. Crecí viéndote de lejos, jamás te acercaste de una forma sincera, sólo cuando algo se te ofrecía, cuando no tenías nada más importante que hacer o alguien mejor a quien darle tu tiempo, siempre te vi de lejos. No importaba cuan inteligente, hermosa, capaz, bondadosa, bien portada, generosa, estudiosa y noble fuera, siempre había alguien mejor que yo a quien voltear a ver.
De pronto un día llegas, no sé como tratarte, no sé que decirte, tengo mis armas en alto y una fortaleza muy bien estructurada, aprendí que la mejor defensa es el ataque y que es mejor mostrar lo peor de mi para que lo mejor de mi no se vea vulnerado.
No sabía como actuar, no estaba acostumbrada a vos, sabía que en cualquier momento todo lo pasado se repetiría entonces preferí alejarte...  y no te fuiste, tuve miedo, mucho miedo, miedo a dejar que te quedaras, miedo a acostumbrarme a tu presencia, a que me domestiques como lo hizo el Principito con el zorro, tuve miedo a que de pronto te dieras cuenta que no era aquí donde querías estar, tuve miedo de conocerte de cerca y que una vez más... como todo lo bueno de mi vida, desaparecieras entonces busqué la forma de alejarte de mi...  sólo por las dudas.
Te herí de a poco, te grité, te agredí, me frustré y te golpeé ... no te fuiste, te hiciste más fuerte y entonces entré en pánico, tuve  miedo... miedo a ser feliz... a que fueras real... a dejarte entrar en mi vida...
Es verdad... lo confieso TUVE MIEDO, MIEDO A SER FELIZ y saqué mis peores armas para destruirte... TUVE MIEDO... TE MATÉ LENTAMENTE ... LO SIENTO...AMOR, LO SIENTO.

Es de noche, llueve... despierto, todo está en silencio, y tú estás ahí en el lugar de siempre donde fuimos felices, donde somos felices, en la burbuja.... 
En mis sueños el amor me pidió cuentas, me advirtió que lo estaba dejando morir con mis actitudes... en la realidad tú estás aquí con tu infinita paciencia sólo para darle al amor una nueva oportunidad para vivir... aquí entre los dos.

Te abrazo, aspiro tu olor y regreso.... al lugar de siempre dejando atrás mi miedo el arma más destructiva q tuve en mis manos todos estos años. 

¿Cuántas veces por miedo no nos atrevemos a amar y a dejarnos amar?